domingo, 1 de mayo de 2022

CAPITULO 9

Taehyung extendió la mano y agarró la de Yoongi cuando el vehículo de grandes dimensiones en el que se encontraban, se detuvo.

 

―¿Estás listo para esto?

 

―Probablemente no, pero vamos a darle una oportunidad a esto de todos modos ―rió Yoongi―, si no sirve para nada más, al menos será entretenido.

 

―Podríamos volver a tu manada y vivir allí. ―A pesar de que Taehyung dijo las palabras, sabía que no eran ciertas. Él era el Príncipe regente de su aquelarre. Su lugar estaba aquí, incluso aunque no lo quisiera.

 

CAPITULO 8

 ―¿Crees que realmente lo dijo en serio?

 

―¿Quién? ¿Qué?― preguntó Yoongi, mirando a Taehyung mientras regresaban a su casa.

 

―Tu Alfa ―respondió Taehyung―. ¿En verdad habló en serio cuando me aceptó dentro de tu manada?

 

―Sí. ―Yoongi contestó sin dudar.

 

―¿Por qué?― preguntó en voz alta Taehyung. Que el Alfa lo aceptara parecía ser demasiado fácil.

Yoongi se rió entre dientes.

 

CAPITULO 7

Una mirada de asombro cubría el rostro de Taehyung. Estaba teñido con un poco de alivio y algo que Yoongi quería atribuir a la alegría. Eso hizo que el miedo que Yoongi había sentido por encontrar a su compañero frente a frente contra una banda de matones se desvaneciera.

 

Eso no significaba que no quisiera poner a Taehyung sobre sus rodillas y azotarlo hasta sacarle la mierda. Tenía toda la intención de hacer precisamente eso en el momento en que el culo de su compañero estuviera fuera de problemas.

 

―Minho, ve a buscar a Dowoo ―dijo Yoongi, sin apartar los ojos de los hombres que comenzaron a extenderse delante de él―. Dile que lo necesitamos.

 

―Estoy aquí, Yoongi.

 

CAPITULO 6

 ―¿Cómo está él, señor?

 

Yoongi sonrió.

 

―Está bien, Albert. Sólo necesitaba un poco más de sangre.

 

―¿Logró que bebiera?― preguntó Albert, escaneando rápidamente el cuerpo de Yoongi hasta que sus ojos se posaron en su muñeca. Hizo una mueca ante la gasa blanca que cubría la muñeca de Yoongi.

 

―Está bien, Albert ―dijo Yoongi―. Logré que bebiera lo suficiente para que tenga un mejor color y ya no se ve tan demacrado. Va a estar bien.

 

CAPITULO 5

 Yoongi acabó con otra cerveza. Su quinta... no, sexta cerveza de la noche. Si la elección era suya, sólo sería una de muchas. Haría lo que fuera para librarse de los ojos que veía en su cabeza, mirándole, rogándole.

 

Llevaba casi dos semanas en Wolf Creek desde que había vuelto. No había conseguido estar más que unos pocos minutos sin pensar en Taehyung. Se debatía entre ataques de rabia contra Taehyung por mentirle, y el desearlo tanto que le dolían los dientes.

 

Era bastante inútil para todo el mundo. Su mente seguía vagando, reviviendo los momentos robados en los brazos de su Príncipe. No era capaz de concentrarse ni en una maldita cosa. Cada vez que pensaba que conseguía olvidarlo, Taehyung volvía a aparecer.

 

―¿Quieres decirme lo que pasó?

 

CAPITULO 8

Amanecía. Jin y Namjoon se despedían de Taehyung Y Yoongi.   El destino los separaba una vez más.   Yoongi y Taehyung se quedaron en...