martes, 31 de mayo de 2022

CAPITULO 12

Yoongi se volvió en los brazos de Tae para mirar a los dos hombres que habían amenazado a su pareja. Sintió otro gruñido construirse en su garganta ante las miradas enojadas que enviaban en su dirección. No sabía quiénes eran estos hombres, pero si otra vez daban un paso hacia su compañero, él iría por sus gargantas. Nadie amenazaba a su pareja.

 

—¿Quién eres? —Yoongi preguntó, no es que realmente le importara mucho todo eso. No podría haberle importado menos lo que ellos querían. Sólo quería saber quién amenazaba a su pareja—. ¿Con qué derecho amenazan a mi pareja?

 

—Yoongi…

 

Yoongi estaba realmente cansado de Tae tratando de calmarlo. No era que fuera la persona más peligrosa del mundo. No podía ni luchar contra una bolsa de papel. Él sólo se negaba a permitir que alguien dañara a su pareja.

 

Yoongi se volvió y se inclinó hasta rozar la parte inferior de la barbilla de Tae.

CAPITULO 11

Tae se quedó helado. Seguro que no había oído lo que acababa de oír. Sacó sus dientes de la garganta de Yoongi. Lamió las gotas que se derramaban antes de que pudieran bajar por la garganta de Yoongi, gimiendo ante el sabor intenso de su compañero.

 

Levantó la cabeza y Tae miró fijamente hacia abajo a Yoongi.

 

—¿Yoongi? —susurró en su cabeza, cruzando los dedos mentalmente y orando más duro de lo que nunca lo había hecho antes.

 

Yoongi ni siquiera abrió los ojos y sonrió.

 

—¿Sí? — preguntó en voz alta.

 

CAPITULO 10

Yoongi tarareaba en voz baja a sí mismo mientras recogía el borde de su camisa. Trató de mantener sus ojos en el suave tejido, pero de vez en cuando levantaba la vista y el horror del abismo que lo rodeaba lo llenó todo de nuevo.

 

El mundo que le rodeaba era en tonos negro y gris, montones de escombros, grandes rocas de granito y tierra oscura. Incluso el cielo sobre él era gris. El único color parecía venir de la erupción ocasional de fuego y lava.

 

Se sentó en una cornisa con vistas a un río de lava roja. A la distancia su fuente parecía provenir de una cascada de lava cayendo por la ladera de un acantilado de piedra gris. Yoongi no sabía lo que había más allá de la ardiente cascada. No estaba seguro de que lo quisiera saber.

 

Yoongi imaginó que así era como luciría el infierno.

 

CAPITULO 9

La mente del lobo blanco estaba trabajando horas extras mientras corría por las calles de Wolf Creek, esquivando los coches que conducían por las calles y la gente caminando por las aceras. El miedo que se aferraba a él era casi debilitante, y si su necesidad de llegar a su compañero no fuera tan fuerte, el lobo se habría derrumbado justo en el medio de la calle.

 

La necesidad de llegar a su compañero comenzó como un pequeño goteo, casi como un susurro en su mente. Se hizo más fuerte a cada momento que el hombre se había ido hasta que el lobo no pudo ignorarlo más y tuvo que encontrar a su compañero y protegerlo.

 

El lobo no sabía lo que le estaba pasando a su compañero, pero sabía que no era bueno. Los sentimientos que fluían a través de él hicieron que sus pelos se pusieran de punta. Le dieron ganas de gruñir, aullar y desgarrar algo con sólo sus dientes.

 

Sus patas volaban sobre el pavimento mientras corría lo más rápido que podía. Su respiración eran rápidos y superficiales jadeos mientras corría. La necesidad de llegar junto a su compañero golpeaba en su cabeza cada vez más y más fuerte hasta que casi estuvo cegado por el pánico.

 

domingo, 29 de mayo de 2022

CAPITULO 8

Tae sintió una respiración pesada en su rostro antes de abrir los ojos. Ojos azul oscuro le devolvían la mirada en el rostro de un lobo de pelaje blanco. La mirada era intensa, de cierta forma inquisitiva, como si el lobo necesitara saber algo. Sólo que Tae no sabía qué.

 

Se acercó y hundió los dedos en el pelaje alrededor del cuello de Yoongi y respiró profundamente.

 

—Hola, lindo bebé, ¿dormiste bien? —Tae hizo la pregunta aun cuando no esperaba una respuesta.

 

El lobo se limitó a seguir mirándolo y el corazón de Tae se sentía como si fuera a partirse en dos. Este era su compañero, para bien o para mal. Tan feliz como estaba de encontrar a Yoongi, la idea de nunca estar de nuevo con el pequeño y hermoso hombre hizo a Tae querer despotricar contra el mundo.

 

Esta no era la forma en que se suponía debía ir un acoplamiento. Se suponía que ellos iban a estar siempre juntos, para construir una vida juntos, tanto en forma humana, como en forma de lobo. No se suponía que debía pasar el resto de su vida sólo con el lobo.

 

CAPITULO 8

Amanecía. Jin y Namjoon se despedían de Taehyung Y Yoongi.   El destino los separaba una vez más.   Yoongi y Taehyung se quedaron en...